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periodismo»

Acicom reúne a periodistas y expertos en comunicación para debatir sobre el fenómeno Wikileaks

JOSEP LLUÍS GALIANA ­
Entre el pesimismo apocalíptico de unos y la congratulación de otros, el fenómeno Wikileaks es un terremoto de 8,8 en la escala de Richter que ha hecho temblar los cimientos políticos de todas las democracias occidentales. La Associació Ciutadania i Comunicació (Acicom), preocupada por la dieta mediática de los ciudadanos y su derecho a una información transparente y de calidad, reunió en el Club Diario Levante a periodistas y expertos en comunicación para debatir sobre las repercusiones que los 250.000 cables difundidos por Julian Assange, fundador de Wikileaks, han causado en los gobiernos de medio mundo.

El director de El País en la Comunitat Valenciana no dudó en describir Wikileaks como «un alud de información, pero eso no es periodismo». «Periodismo, Josep Torrent recordó la definición que Vicent Ventura le trasladó hace tiempo, es mostrar todo aquello que los gobiernos quieren ocultar, pero, apostilló, esa información tiene estar filtrada y contrastada para que sea considerada periodismo». Torrent criticó a los gobiernos que amenazan a los medios de comunicación por publicar las filtraciones de Wikileaks porque ponen en peligro la seguridad de las personas y de los estados. En clave local, el veterano periodista denunció «la berlusconización» de nuestra sociedad y aseguró que «es más fácil saber cuánto nos cuesta cada año nuestra presencia militar en Afganistán que la visita del Papa a Valencia en 2006».
Entre los escépticos se encontraba Javier Parra, director del diario digital La República, quien afirmó que «lo importante no es qué es Wikileaks ni qué será de Assange ni qué informaciones se filtran o no, sino la batalla que se está librando por el control de la información y de Internet». El periodista concluyó que «Wikileaks representa los primeros cañonazos de la Primera Guerra Mundial de la Información». Pero previamente, Parra se preguntó «¿Qué sentido tiene que Wikileaks quiera cambiar el mundo aliándose con quienes han ayudado a hacerlo tal como es?», haciendo mención de los cinco grandes periódicos que han publicado las filtraciones: El País, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y The New York Times.
Justo enfrente y con las afirmaciones: «La filtración de Wikileaks es la mayor bomba informativa que he vivido nunca; es una revolución post-democrática», Emilio Garrido celebró el fenómeno. «Es información robada al poder que a su vez pretendía robarla al ciudadano», remachó el periodista de RNE. «Se trata de un verdadero paraíso informativo para los periodistas, de dinamita cerebral para las jóvenes generaciones y un fracaso total de la política antigua caracterizada por el engaño, la mentira, la hipocresía y el doble lenguaje». Al mismo tiempo, Garrido cargó contra los políticos y gobernantes aludidos que no han sido capaces de lanzar una sola rectificación ni explicación: «un vergonzante y vergonzoso silencio».

Defender los derechos humanos
La representante de Amnistía Internacional (AI) en Valencia, Carmen Soto, mostró su preocupación por la detención no sólo de Assange sino del ex agente de inteligencia norteamericano y colaborador del creador de Wikileaks, Bradley Manning. Desde AI se cree que ambos encausados deben recibir un trato acorde con su presunción de inocencia. Asimismo, Soto dejó claro que «informar sobre abusos sobre los derechos humanos no puede ser delito y la libertad de expresión es un derecho internacional reconocido».
Andrés Boix, profesor de Derecho Administrativo de la Universitat de València, dijo que, «aunque en España falta transparencia pública e información oficial, lo cierto es que hay mucha más de la que creemos y de la que se aprovecha, y opinó que una sociedad 2.0 evolucionada no lo será porque circule más información sino porque su sociedad civil sea activa, crítica y consciente.

«La información estaba en manos de millones de funcionarios»
Isacar Marín, portavoz de Freewikileaks y socio de Acicom, no dudó en afirmar que «toda la información publicada por Wikileaks estaba en manos de 4 o 5 millones de funcionarios y que lo que ha hecho Julian Assange es exponerla públicamente». La web freewikileaks.eu, surgida en España y comandada por este joven estudiante de Humanidades, tiene como objetivo luchar por la libertad de expresión y busca defender «los derechos individuales en la calle a través de movilizaciones». Marin apelaba a la doble PP: «pedagogía y propaganda para enseñar y difundir».
Por su parte, Juan Pérez, coordinador de la plataforma ciudadana recientemente presentada Govern Obert. Adherida a la Coalición Pro Acceso, este nuevo colectivo valenciano exige la aprobación de una ley de acceso a la información. Pérez denunció la restricción de libertades y la opacidad de los gobiernos y señaló que el fin último de Govern Obert es que «la actual democracia representativa evolucione hacia una democracia participativa. El acceso a la información, apuntó Pérez, está siendo violado en el sufragio, en el voto cada cuatro años, en las listas cerradas…» Desde Govern Obert, se exige a los partidos políticos «recuperar espacios de participación ciudadana en la política y en las administraciones».
En ese sentido, Emilio Garrido afirmó que una de las cosas que Wikileaks ha puesto en evidencia es «la cultura de la censura», e instó también a la participación, exigiendo «más igualdad y transparencia electoral con una reforma inmediata de la Ley Electoral, listas abiertas para el Congreso, limitación de los mandatos personales a una sola legislatura, pérdida automática de escaño para los tránsfugas, participación ciudadana en los presupuestos del Estado y mayor facilidad para las iniciativas legislativas populares…».
José Ignacio Pastor, presidente de Acicom y moderador del debate, criticó que «el poder nos trata como consumidores y decide por nosotros que tenemos que consumir». Finalmente, Andrés Boix advirtió de que «en la medida en que la potencia comunicativa de un instrumento que convierte a todos en potenciales emisores de información refiriéndose a Internet, es enorme, conviene estar especialmente vigilantes ante posibles riesgos de cercenación injustificada de esta capacidad».