«Sin preguntas, no hay cobertura». ACICOM saluda esta interesante iniciativa

Surge una iniciativa en Twitter para que los medios de comunicación no cubran las ruedas de prensa de dirigentes políticos que no admitan preguntas.

El Manifiesto de la FAPE il'APM

Pots signar el manifest en: http://www.peticionpublica.es/PeticaoAssinar.aspx?pi=P2011N9499

El grup en facebook: http://www.facebook.com/home.php?sk=group_220964757920583

PÚBLICO.ES Madrid 30/04/2011 18:20 Actualización: 30/04/2011 21:33

Una sala de prensa sin periodistas.-

Una sala de prensa sin periodistas.-EFE

Sin preguntas no hay cobertura. La #sinpreguntasnocobertura. Es la iniciativa que ha surgido en Twitter para que los medios de comunicación no cubran las ruedas de prensa de dirigentes políticos en las que no se admitan preguntas.

Todo comenzó con un tuit del profesor de Ciencia Política y colaborador en diversos medios Antón Losada. «Aceptamos que no debatan, tragamos que no respondan preguntas, publicitamos… Y luego nos quejamos de los políticos», escribió Losada en su perfil personal. A partir de ahí surgió el movimiento. Juan Ramón Lucas, director y presentador del magacín radiofónico de Radio Nacional de España En días como hoy, lanzó entonces un llamamiento a los medios: «A ver cuándo empezamos a dignificar esto y nos plantamos ante el ‘sinpreguntismo'».

A la iniciativa se sumaron Jesús Maraña, director del diario Público; Antonio Hernández-Rodicio, director de Informativos de la Cadena SER y su antecesor en el puesto, Rodolfo Irago; Alberto Pozas, director de la revista Interviú; Pedro J. Ramírez, director de El Mundo; Julia Otero, director del magacín de Julia en la Onda Onda Cero; Enric Hernández, director de El Periódico de Catalunya; Carlos Fonseca, periodista de El Confidencial; y la Asociación de Prensa de Madrid. Maraña sugería el nombre «Sin preguntas, No cover».

A falta de concretar los pasos a seguir -se propuso un encuentro entre los responsables de los medios adheridos a la iniciativa-, se ha acordado iniciar ya la difusión y aplicación del movimiento. Estos medios se han comprometido a no aceptar más intervenciones de políticos en las que no admitan preguntas de los periodistas. Antón Losada resumía lo acordado en un artículo en su blog: «Cuando un político comparece y no acepta preguntas, esa es la noticia. Lo que diga, es publicidad. Debería pagarla y deberíamos presentarla como tal. Así se garantiza efectivamente el derecho a la información del ciudadano». Carlos Fonseca ha explicado además que no se puede confundir la «información con propaganda». «No queremos edulcorar la realidad, solo contarla y preguntar para responder dudas», ha dicho.

«Público comenzará ya». Así lo aseguró el director en su cuenta personal. «Apliquemos ya #sinpreguntasnocobertura y veamos quién no (lo hace)».

La iniciativa ha tenido una acogida muy positiva en la red social. En poquísimo tiempo, se ha convertido en el primer Trending Topic del momento. Entre otras cosas, se han leído tuits como: «Ya está bien de que algunos políticos nos tomen el pelo, a los periodistas y a al pueblo, así que #sinpreguntasnocobertura», «Gran compromiso de los medios, gran justicia para los ciudadanos», «Yo también me sumo, quiero estar bien informado» el «No solo es bueno para el periodismo, sino fundamental para la sociedad».

PSOE acepta

El PSOE ha confirmado también en su cuenta en Twitter, a través de su director de Comunicación, Carlos Hernández, que «siempre aceptarán preguntas». Asimismo, en su perfil en la misma red social, que Partido Socialista de Galicia (PSdeG) ha afirmado que se suma a la iniciativa. «Coincidimos en que debemos responder a las preguntas», han dicho.

Además, otros partidos políticos han dado su opinión al movimiento. Antonio Basagoiti, presidente del Partido Popular del País Vasco, ha afirmado que él siempre responde a las preguntas de los periodistas. UPyD, por su parte, ha comentado en la cuenta del partido en Madrid que sus candidatos «responden siempre».

30/04/11

Cuaderno de bitácora. Fecha estelar 2011.4.30

#sinpreguntasnocobertura. Por algo se empieza. En las redes sociales ha arrancado la respuesta al despotismo que están logrando imponer en los medios los estrategas de la comunicación que ya dirigen los partidos.

Ni debates, ni preguntas en las ruedas de prensa, se ha convertido en algo normal. Ciudadanos y medios ya lo asumimos con pasmosa tranquilidad. Si queremos reaccionar de manera efectiva, debemos ser igual de sencillos y contundentes en nuestros medios y objetivos como son esos estrategas.

Si lo quieren es que no haya debates ni preguntas, la respuesta debería ser que, o hay debates, o hay preguntas, o vaya usted a contarle su vida y venderle su mercancía a otro.

Es importante no dispersarse, ni derrochar esfuerzos esperando a una respuesta coordinada o corporativa. Inténtese. Pero algunos no lo harán porque no entienden así el oficio, otros porque no están seguros y otros porque no están de acuerdo.

Que se haga o no, depende de que quién entendemos así el oficio de contar y analizar, nos pongamos a ello. Cada uno en su ámbito de responsabilidad y apoyando solidariamente a quién lo haga. Sin supeditar nuestra acción a la voluntad de quién no quiere actuar, o prefiere pasar.

No sería bueno volver a perdernos en los dilemas y matices que tan bien manejan quién han hecho de rehuir debatir o evitar contestar una forma de actuar en público.

Los debates y las preguntas son de los ciudadanos. No son nuestros, ni de los políticos. Las explicaciones son su derecho y que les llegue nuestro deber. Debatir o dar respuestas conforman una obligación, no una opción estratégica.

Cuando un político comparece y no acepta preguntas, esa es la noticia. Lo que diga, es publicidad. Debería pagarla y deberíamos presentarla como tal. Así se garantiza efectivamente el derecho a la información del ciudadano. Haciéndolo saber que no recibe información, sino propaganda.

Los debates son obligatorios. Basta ya de excusas, inventos y “no debato porque el otro no quiere”. Esa es su guerra y su noticia. La nuestra debe ser que eviten debatir como es su obligación.

Deberíamos exigir la obligatoriedad mínima de debates con formato clásico y señal libre para todos. Los medios deberíamos ofrecer la posibilidad de debates con sillas vacías, dejar de supeditar nuestros formatos a las estrategias de los partidos y regular fórmulas para hacer pagar con menos presencia a quién evite debatir.

No vale ya la equidistancia. Ni todos los políticos son iguales, ni todos los políticos prefieren no debatir o no contestar preguntas. Empecemos a tratar a cada quién como se lo haya ganado y se merezca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*